
Como en el triatlón el sector que mejor se me daba, junto con la carrera a pie, era el de la bici pensé: ¨¿Porque no probar el ciclismo?¨ y no tarde mucho en ponerme en contacto con el entrenador de la ONCE para empezar los entrenamientos.
Aunque no fue tan sencillo en realidad, el por entonces técnico de la ONCE, al no haber nadie en ciclismo, solo estaba disponible 1 día por semana, y era difícil de contactar con el, así que costó un poco arrancar. También como el ciclismo en mi categoría se practica en tándem lo primero que había que hacer era buscar y probar pilotos, y la verdad que probé con 2 chicos que eran muy buenos, pero en pruebas diferentes a las que yo iba encaminado. Y es que ambos eran velocistas y yo iba más bien hacía pruebas de medio-fondo / fondo. Así que con David y Josep llegue a entrenar unas semanas pero no llegamos ni a preparar ningún campeonato ni nada.
Pasado un tiempo pensé en ponerme en contacto con Eloy Izquierdo, entrenador de Maurice y con un amplio palmarés como entrenador tanto olímpico como paralímpico ¡¡¡porque no se me ocurrió contactarle antes!!! Eloy me buscó rápido un piloto ¡y vaya piloto! Toni Tauler, un ex-ciclista profesional y medallista en los Juegos de Pekín, el mejor piloto que podía tener sin duda.
No tardamos mucho en conocernos y en ponernos manos a la obra, yo vivía en Valencia y Toni en Mallorca, y entonces fue cuando yo me rayé un poco porque me pareció que no teníamos las mismas ganas e ilusión en que el proyecto diera sus frutos. Luego con el paso del tiempo comprobé que esa actitud tan tranquila era su forma de ser y no que no se involucrara en el proyecto. Proyecto con el cual conseguimos éxitos en campeonatos nacionales, y aunque era un lujo entrenar, competir y aprender al lado de Toni, el que fallé fui yo. Y es que aunque mejoré mucho desde mis inicios como ciclista llegó un punto en que mi situación personal de por aquel entonces me dejó estancado deportivamente hablando. Hasta el punto que deje de entrenar durante un tiempo porque me agobié.
Al cabo de unos meses quise volver a entrenar, esta vez con piloto de Valencia, Javier Requeni, otro crack, este no tan laureado, pero era un ciclista de MTB reconvertido a la pista y la ruta para la ocasión con una fuerza increíble y un buen futuro. Esperando en esta ocasión poder entrenar con mas continuidad con mi piloto, y es que en el caso de Toni entrenábamos juntos cuando el venía a Valencia, cuando yo iba a Mallorca o los dos previos a un campeonato.
Y la verdad que la cosa funcionó bien, entrenábamos juntos en el Tandem y juntos en nuestras bicis individualmente, varias veces a la semana. Y competimos en pista y en carretera, aunque únicamente un campeonato de cada modalidad. Y es que en esta nueva etapa la cabeza seguía sin dejarme centrarme en el deporte y por eso de nuevo no funcionó la cosa, aunque Javi y Eloy intentaran una y otra vez que funcionara. Y no funcionó porque fue una época de cambios en mi vida personal, porque aunque quizás no fuera así, yo sentía que debía estar más tiempo en casa y la bici me quitaba mucho, porque para poder mejorar debía salir muchas veces solo (en mi bici individual), aunque en realidad era una excusa que yo mismo me cree y me creí para evitar salir más, ya que para mi cada salida era una prueba en la que iba con maxima tensión hasta que por fin llegaba a casa habiendo solventado todos los peligros que en cada salida yo encontraba.
Y como la cabeza no funcionaba lo mejor fue dejarlo y pensar que quizá ya no
debería pensar en el
deporte de alta competición nunca más. Pero no me gustaría acabar este post sin agradecer todo lo
que
hicieron por mi Eloy Izquierdo, Toni Tauler, Javier Requení, Maurice Eckard y Ricardo Ten así como a
mi
grupeta de entonces de el Club ciclista Lo Rat Penat, en especial a Alberto Benavent, quien por
aquel
entonces presidia el club y tras contarle mi problema y mi proyecto no puso ninguna objeción y hizo
que mi
integración fuera más fácil.